En los siguientes 52 días examinaré punto por punto las sugerencias entregadas por Time Magazine para combatir el calentamiento global.
No estoy de acuerdo con todos estos puntos y usaré este espacio para opinar a favor o en contra, describir la ironía de su historia y referir al lector a otras fuentes de información sobre cada solución en la lista.
La verdad, no estoy de acuerdo con muchas de estas soluciones porque todos requieren más consumo y nuestro GRAN problema, el dilema principal que tiene al mundo en el apuro actual, es que todo lo tratamos de solucionar con el consumo.
El consumo nos consume.
Quien tiene a China tan fuera de control? Tu lo tienes así. Tu apetito por cositas estúpidas, regalitos que se usan una vez, tonteras innecesarias, cachivaches ridículos que amasamos, guardamos y eventualmente botamos y que nunca nos hacen tan felices como una rica conversación compartida, cara a cara con amigos, familia o amantes, y que en lugar de facilitarnos la vida nos distraen de la oportunidad de tener esas conversaciones.
Nuestros economistas apuntan a una recesión y los medios de comunicación le colocan la música de suspenso. Pero una recesión no es más que una disminución de actividad, un reajuste de productividad y una feliz oportunidad de reasesorar el futuro en base a lo que hemos aprendido en el pasado.
La pregunta es, podemos consumir menos y sentirnos bien en el proceso?
La respuesta es “si” y sin más rodeos, los 51 puntos que lo demuestran.
e martë, 15 prill 2008
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1 comments:
Estoy de acuerdo. Me gusta esa visión de la palabra "recesión", que lo ve como algo más bien sano, terapéutico y necesario. Por fin un invento de la economía con carácter orgánico.
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