e martë, 09 dhjetor 2008

mi estatus

Me declaro oficialmente ilegal.
No solo no tengo identidad nacional, no tengo papeles para estar legalmente en Costa Rica, país donde vivo hace 30 años.
Tengo todo el papeleo que me exige la migra.
1. Certificado de nacimiento: soy nacida en San Pedro Sula, Honduras el 8 de Mayo de 1970. Mis padres son Christopher Ruhe y Julie Gibson oriundos de Estados Unidos.
2. Comprobante de estudios primarios realizados en Costa Rica - notas de curso del Conservatorio Castella (1978-1982), y los comprobantes de vacunación infantil que recibí en esos años
3. Comprobante de estudios secundarios realizados en Costa Rica - anuarios y notas.
4. Comprobante de parentezco con dos hermanos nacidos en territorio nacional
5. Comprobante de estado legal al día de mis padres, mi madre es jubilada de la CCSS, mi padre esta enterrado aquí.
6. Combrobante de la inteligencia del país de mis padres en cuanto a mi record criminal (nunca he cometido ofensa)
y sobre eso, ese comprobante lo oficialicé en el consulado Costarricense en Nueva York.
Y les quiero contar sobre ese consulado para poder, de una vez por todas, absolverme de este gran crimen que es no buscar mi "legitimidad" de residencia.
Esa oficina esta en una callecita de Wall Street donde todos los edificios son altos y todas la oficinas son de pequeños oportunistas que crean en conjunto un aspecto de gran inversión e importancia. El consulado es una oficina sin circulación de aire fresco, alfombras vieja, baño en el pasillo, posters de turismo costarricense y sus verdaderos embajadores, los tucanes. No se como se llamaba el consulado en aquel entonces pero lo puedo describir como dos personas. Un hombre alto y grueso con rollos de gordura en su cuello y una manera complacida de manejar su escritorio, y su hijo, un niño de unos 13 años de su mismo tamaño y grosor a quien le decía "mi amor" y le daba billetes, de un gran rollo que llevaba en el bolsillo, para ir a comprar más donuts y dulces. Vara es que despues de tenerme ahí un par de horas, me puso un timbre de unos 80 dólares para oficializar el documento de la "inteligencia" gringa.
Aquí en Costa Rica con todos mis documentos en orden y una hermosa carta de introducción a mi persona y a mi lealtad hacia este país a donde me trajeron (no vine por opción propia) mis padres de niña, hice las tres filas de una hora y resto cada uno para sacar las citas a hacer otras filas de hora, dos horas de largo, y las hice, y las volví a hacer, y cuando llegaba a la ventanilla final, siempre faltaba otra cosa, que no solo el pasaporte, sino todas las hojas (aunque estuvieran en blanco) fotocopiadas (otra fila) que cuando las llevaba en su carpeta se asustaban de ver a los millones de otras carpetas archivadas en aquel lugar, y un
6. Comprobante de mi estado de soltería.
Sobra decir que como soltera, me dolía en lo personal tener que oficializar mi soledad para fines de vivir, trabajar y pagar impuestos en el único país que he llamado hogar en toda mi vida. Pero lo hice. Lo hice para poder casarme eventualmente sin problemas, inscribir a mis hijos en las escuelas, pagar una pensión hacia la salud de todos (pues Dios me ha bendecido con cuero saludable) y mi jubliación. Hice, nuevamente sin abogado, otra fila en el consulado de la embajada Estadounidense. De ello derivé con una carta, escrita a mano, sobre un papel muy dificil de reproducir, con los timbres y los sellos menos falseables que he visto la que presenté después de otra fila en la migra. No bastaba, tenía que ser oficializada por otro timbre y por otro funcionario del ministerio de relaciones exteriores. Y fui pa llá. Lo que me dió con el peor de todos.
No estoy acostumbrada a pensar que los burocratas sucumben a la tentación de pedir sobornos. Ni se me cruzó por la mente cuando este otro gordo, de manitos de pala, bigotudo sinverguenza (y que lástima que no le pedí el nombre) me dijo, sin pestañar, que él no tenía la autoridad para autorizar ese documento. Según lo que me dijo: El MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES EN COSTA RICA NO PODIA RECONOCER OFICIALMENTE UN DOCUMENTO ESCRITO A MANO DE LA EMBAJADA MAS IMPORTANTE EN SU TERRITORIO.
Entonces quién? pregunté. Y ahí la segunda cachetada. Según este representante del ministerio de relaciones exteriores en Costa Rica el único que me puede autorizar el documento del consulado Estadounidense en Costa Rica es el mismisimo gordo del consulado costarricense en Nueva York.
No, no tiene sentido. NO tiene sentido. Ni tiene razón de ser. Ni me buscaré representación y palabreo de un "abogado" pa defenderme.
Es una farsa. Y me abstengo oficialmente de contribuir a su locura.
Cuando salí de ese lugar con todos su volantes para nacionales para que postulen a becas en el extranjero, me senté en un banco en el parque España y lloré con gritos y mocos sin importar estar en público. Cuando terminé me levanté y me dirigí ambulando a una tienda de regalos "típicos". Ante el sonido de marimbas en el lugar y la gran nostalgia de encarar un futuro cierto sin domicilio oficial de nuevo me corrieron las lágrimas de frustración. Entonces la señora, dueña del local me preguntó porque lloraba. Le respondí a grandes pinceladas lo que había vivido y ella me consoló diciendo, "Mire mi chiquita, si hay algo que se con certeza sobre esta vida, es que si algo en la vida se nos hace tan pero tan dificil que nos hace sufrir como usted esta sufriendo, significa una sola cosa, que no debemos hacerlo".
Y no lo haré.

2 comments:

©hannibal said...

hola Jaleh, como estás?

Me encantó tu blog. Pues tu sola contra el mundo criticas sin penas ni glorias estas situaciones tan estresantes.

Me gustaría saber si has hecho algo para que tu noticia sea escuchada por más personas. Por que con gusto, iré a hablar con cualquiera para que detalle tu situación.
Simplemente por que no es justo.

Me gusta lo que haces, y la noticia abajo también me gustó.

Espero que me invites a seguir pasando.

Saludos
Hannibal

PD:
Te invito a que visites mi blog y te identifiques (si deseas) con un poco de poesía.
Una distinta, una sin prejuicios.
No hablo de otra cosa más que de poesía, pero si me comprometo a denunciar mi disconformidad con aquello que piense que no sea correcto. Cuídate, adiós.

Laila said...

I just want you to know that I feel ya...