Dice Bryan Walsh de Time:
Podrías fabricar tu propia ropa usando aguja e hilo de algodón de 100% lana de ovejas criados con una dieta de comida orgánica, pero la calidad ambiental de tu guardarropa se determina en la forma en que lavas tu ropa. Un estudio reciente del Insituto de Manufactura de la Universidad de Cambridge determinó que el 60% de la energía asociada con un artículo de ropa se gasta en su lavado y secado. En su vida útil, una camiseta puede enviar 4 kilos de dióxido de carbono al aire.
La solución no es dejar de lavar la ropa, aunque suene tentador. Mas bien, lavar la ropa en agua tibia en vez de caliente y hacer cargas grandes en lugar de pequeñas. Usar la máquina más eficiente posible, las máquinas nuevas pueden usar hasta una cuarta parte de la electricidad que usan las viejas. Cuando la ropa se lava, tiéndela a secar, a la manera natural. En total puedes reducir el CO2 de tu lavada en un 90%. Además así no desaparecen los calcetines.
Digo yo:
Mientras más textos de Time traduzco, más me molesta la calidad de los textos. Tanto referente “cute” como ese de los calcetines para rellenar espacios contradice la intención del artículo. Hoy tenemos que ahorrar hasta palabras.
e premte, 25 prill 2008
e enjte, 24 prill 2008
6. Casas de barrios
Dice Bryan Walsh de Time:
Las casas grandes no solo ofenden por su tamaño; en general requieren más energía para calentar y enfriar que las pequeñas, aún con la maquinaria más eficiente. Y en los EEUU, las casas grandes se han convertido en norma, aunque una casa pequeña y menos eficiente consume menos energía que una más grande y más verde y usa menos materiales de construcción, lo cual aumenta la huella del carbón. Una casa de una familia promedio en EEUU mide casi 230metros cuadrados, un aumento desde 92metros cuadrados en los años 50 mientras que los ocupantes han disminuido de 3.4 personas a 2.6 personas en el presente.
Si realmente quieres vivir pequeño, visite a Jay Shafer. Es un jubilado profesor de arte que vive solo en una casa adecuado para un hobbit de 9.30metros cuadrados en el norte de California que se diseñó para si mismo en 1999. Shafer ahora tiene una empresa llamada Tumbleweed Tiny House que se dedica a vender casas miniaturas que van desde los 6.5metros cuadrados a los 33metros cuadrados. Él hizo el cambio porque se sentía culpable por su huella de carbón y ahora prefiere la vida pequeña y ordenada. Dice, “si dejo a mis pantalones botados en el piso no puedo cruzar el cuarto”.
Digo yo:
Vaina es que ya cubrí el tema de la obscenidad social de vivir en casas imposibles de manejar por una o dos personas, pero ahora también quiero disculparme con mis propias amistades que caen dentro de esa tendencia. Cuando pensamos en nuestros sueños infantiles, cómo íbamos a ser, donde viviríamos, cómo nos veríamos, tenemos que acordarnos que de chicos, en esos tiempos, habían más posibilidades, más espacio, y si más recursos. En los años transcurridos desde entonces tenemos que considerar todos los miles de millones de mensajes que nos han bombardeado sobre las medidas del éxito. Sobre cuantas veces tuvimos que remodelar nuestros sueños según las tendencias del mercado. Para hoy, ya dejaron de ser nuestros sueños y se convirtieron en producto del mercadeo efectivo.
Vaina de vivir en una casa gigantesca es nunca tener que ver a los otros ocupantes. Cada uno en su espacio, con sus invitados, creando sus propias reglas y alejándolas de la autoridad. Espacio para soñar, espacio para mentir, soledad.
Vaina de vivir en una casa pequeña, en vecindades estrechas, es que su ocupantes se tienen que acomodar a los espacios ocupados por otros, aprender a conversar y mantener los silencios respetuosos, empatizar, compartir, mantener el orden, y a cambio contar siempre con la seguridad que tendrás a alguien con quien compartir las risas y las lágrimas. La convivencia estrecha hace que los ratos de soledad sean realmente preciosos y más productivos, aunque sean para enfrentar y demostrar coraje ante la soledad.
Vaina es que fuimos diseñados para vivir en vainas y la economía actual quiere perpetuar nuestra “dependencia” a los vehículos de aislamiento convirtiéndonos en islas, en depresivos, en consumidores de cosas en lugar de vividores de gracia. Mientras más grande, más apartados, menos preparados para la verdadera vida convivida y disfrutada. Viejos por su lado, chicos por su cuenta, adultos obsesionando con no convertirse en viejos sobrecompensando sobreprotegiendo a sus chicos en lugar de estar realizando plenamente su propia madurez, metiéndose pastillas con miedo a que se les acaben las pastillas en lugar de vivir sanamente.
Vaina es que ¡vivan los barrios y las casitas con patios compartidos!
Las casas grandes no solo ofenden por su tamaño; en general requieren más energía para calentar y enfriar que las pequeñas, aún con la maquinaria más eficiente. Y en los EEUU, las casas grandes se han convertido en norma, aunque una casa pequeña y menos eficiente consume menos energía que una más grande y más verde y usa menos materiales de construcción, lo cual aumenta la huella del carbón. Una casa de una familia promedio en EEUU mide casi 230metros cuadrados, un aumento desde 92metros cuadrados en los años 50 mientras que los ocupantes han disminuido de 3.4 personas a 2.6 personas en el presente.
Si realmente quieres vivir pequeño, visite a Jay Shafer. Es un jubilado profesor de arte que vive solo en una casa adecuado para un hobbit de 9.30metros cuadrados en el norte de California que se diseñó para si mismo en 1999. Shafer ahora tiene una empresa llamada Tumbleweed Tiny House que se dedica a vender casas miniaturas que van desde los 6.5metros cuadrados a los 33metros cuadrados. Él hizo el cambio porque se sentía culpable por su huella de carbón y ahora prefiere la vida pequeña y ordenada. Dice, “si dejo a mis pantalones botados en el piso no puedo cruzar el cuarto”.
Digo yo:
Vaina es que ya cubrí el tema de la obscenidad social de vivir en casas imposibles de manejar por una o dos personas, pero ahora también quiero disculparme con mis propias amistades que caen dentro de esa tendencia. Cuando pensamos en nuestros sueños infantiles, cómo íbamos a ser, donde viviríamos, cómo nos veríamos, tenemos que acordarnos que de chicos, en esos tiempos, habían más posibilidades, más espacio, y si más recursos. En los años transcurridos desde entonces tenemos que considerar todos los miles de millones de mensajes que nos han bombardeado sobre las medidas del éxito. Sobre cuantas veces tuvimos que remodelar nuestros sueños según las tendencias del mercado. Para hoy, ya dejaron de ser nuestros sueños y se convirtieron en producto del mercadeo efectivo.
Vaina de vivir en una casa gigantesca es nunca tener que ver a los otros ocupantes. Cada uno en su espacio, con sus invitados, creando sus propias reglas y alejándolas de la autoridad. Espacio para soñar, espacio para mentir, soledad.
Vaina de vivir en una casa pequeña, en vecindades estrechas, es que su ocupantes se tienen que acomodar a los espacios ocupados por otros, aprender a conversar y mantener los silencios respetuosos, empatizar, compartir, mantener el orden, y a cambio contar siempre con la seguridad que tendrás a alguien con quien compartir las risas y las lágrimas. La convivencia estrecha hace que los ratos de soledad sean realmente preciosos y más productivos, aunque sean para enfrentar y demostrar coraje ante la soledad.
Vaina es que fuimos diseñados para vivir en vainas y la economía actual quiere perpetuar nuestra “dependencia” a los vehículos de aislamiento convirtiéndonos en islas, en depresivos, en consumidores de cosas en lugar de vividores de gracia. Mientras más grande, más apartados, menos preparados para la verdadera vida convivida y disfrutada. Viejos por su lado, chicos por su cuenta, adultos obsesionando con no convertirse en viejos sobrecompensando sobreprotegiendo a sus chicos en lugar de estar realizando plenamente su propia madurez, metiéndose pastillas con miedo a que se les acaben las pastillas en lugar de vivir sanamente.
Vaina es que ¡vivan los barrios y las casitas con patios compartidos!
e mërkurë, 23 prill 2008
5. Pague impuestos por tus huellas
Dice Bryah Walsh de Time:
Todos estamos de acuerdo que es necesario reducir las emisiones de carbono en todo el mundo. Hay menos acuerdo sin embargo, sobre como las naciones deben lograr un planeta libre de carbono. De ahí, el equivalente ecológico a una discusión de los Beatles VS los Rollingstones: ¿tapar-y-canjear las emisiones de carbono, o imponer un impuesto de carbón sobre todos los usuarios? Con los programas de tapar-y-canjear los gobiernos imponen un límite sobre ele nivel de carbón que sus industrias pueden emitir. Las empresas que mantienen sus emisiones por debajo de los límites pueden vender su plusvalía de permiso a las empresas que exceden los límites permitidos. Los impuestos sobre el carbón son más sencillos: un impuesto fijo se establece sobre el consumo de carbón en cualquier forma -hidrocarburos, electricidad, gasolina- con la idea que el aumento de precio promovería a las industrias y a los individuos a un menor consumo. Por el momento impera el tapar-y-canjear puesto que sirve como columna vertebral del protocolo de Kyoto y ha contribuido a la disminución de lluvias ácidas en EEUU desde los años 90’s. Pero no hay que apostar todo por ello aun.
Los que apoyan el impuesto argumentan que el sistema de tapar-y-canjear, especialmente uno global que sería suficiente para mitigar los 8 billones de carbono que emite el mundo al año, sería muy difícil de administrar, y demasiado fácil de esquivar para industrias que se niegan a tapar. Los abogados de tapar-y-canjear dicen que como todos los otros impuestos, un arancel le caería desproporcionadamente a las familias de bajos ingresos quien gastan más de sus presupuestos en energía que las casa ricas.
Entonces ¿cual sistema tendría el mayor impacto sobre el consumo de carbón? Un impuesto común del 10% sobre el carbón podría reducir las emisiones en una 5% o menos, según el Centro de Impuestos Sobre el Carbón. Los negocios y los gobiernos no han podido resolver como estos dos sistemas funcionarían en conjunto, pero al final, el mundo va a necesitar de ambos.
Digo yo:
Si no se hace una campaña paralela alentando una reducción de consumo de energía entre individuos no se logra nada. Podemos cobrar, tapar y canjear hasta quedar turneos.
Si los productores de energía siguen haciendo campañas que dicen que todos necesitamos consumir la cantidad de energía que consumimos en el presente vamos a demorar demasiado tiempo en lograr una estabilidad de consumo y quizás ni lo logremos.
Si los comerciales en la tele de parte de los productores de petróleo, carbón y energía nuclear solo hablan de que todos “necesitamos más energía” y no dicen, “vean, por un rato, consumamos menos para que los que producimos energía podemos mejorar nuestra producción y refinar su entrega” no han entendido la urgencia y demuestran negligencia criminal.
Si nos siguen diciendo “tenemos que seguir satisfaciendo nuestro apetito actual” mentira que vamos a poder resolver el problema.
Si los productores de energía no se comprometen en serio en buscar alternativas viables y si no les dice a los consumidores que se dejen de engañar por un rato, no llegaremos a ningún lado porque las presas seguirán deteniéndonos, el estrés de no saber cuando llegaremos nos seguirá enfermando y las ganas de comprar zapatos y adornos para nuestros carros nos seguirá obsesionando. Si se desperdicia energía en producir babosadas que coleccionan polvo en nuestros closets o que destruimos con choques por andar manejando borrachos, desperdiciamos la oportunidad de ser realmente felices. Si se desperdicia energía peleando guerras por la energía perdemos la oportunidad de madurar los beneficios de la globalización haciendo que todos enfoquen sobre las desventajas de dicha unidad.
Si no se reduce, se simplifica, se sacrifica, se ahorra, se valora la abundante energía que necesitamos para transportarnos al futuro, si seguimos usando el carro para llevar a nuestros hijos el kilómetro de distancia a la escuela en lugar de enseñarle a caminar y ser autosuficiente, si seguimos pensando que los ricos son los dichosos porque tienen más cosas y consumen más energía, si no paramos de tontear, no llegaremos al mañana y esa sería la peor pérdida de todas.
Todos estamos de acuerdo que es necesario reducir las emisiones de carbono en todo el mundo. Hay menos acuerdo sin embargo, sobre como las naciones deben lograr un planeta libre de carbono. De ahí, el equivalente ecológico a una discusión de los Beatles VS los Rollingstones: ¿tapar-y-canjear las emisiones de carbono, o imponer un impuesto de carbón sobre todos los usuarios? Con los programas de tapar-y-canjear los gobiernos imponen un límite sobre ele nivel de carbón que sus industrias pueden emitir. Las empresas que mantienen sus emisiones por debajo de los límites pueden vender su plusvalía de permiso a las empresas que exceden los límites permitidos. Los impuestos sobre el carbón son más sencillos: un impuesto fijo se establece sobre el consumo de carbón en cualquier forma -hidrocarburos, electricidad, gasolina- con la idea que el aumento de precio promovería a las industrias y a los individuos a un menor consumo. Por el momento impera el tapar-y-canjear puesto que sirve como columna vertebral del protocolo de Kyoto y ha contribuido a la disminución de lluvias ácidas en EEUU desde los años 90’s. Pero no hay que apostar todo por ello aun.
Los que apoyan el impuesto argumentan que el sistema de tapar-y-canjear, especialmente uno global que sería suficiente para mitigar los 8 billones de carbono que emite el mundo al año, sería muy difícil de administrar, y demasiado fácil de esquivar para industrias que se niegan a tapar. Los abogados de tapar-y-canjear dicen que como todos los otros impuestos, un arancel le caería desproporcionadamente a las familias de bajos ingresos quien gastan más de sus presupuestos en energía que las casa ricas.
Entonces ¿cual sistema tendría el mayor impacto sobre el consumo de carbón? Un impuesto común del 10% sobre el carbón podría reducir las emisiones en una 5% o menos, según el Centro de Impuestos Sobre el Carbón. Los negocios y los gobiernos no han podido resolver como estos dos sistemas funcionarían en conjunto, pero al final, el mundo va a necesitar de ambos.
Digo yo:
Si no se hace una campaña paralela alentando una reducción de consumo de energía entre individuos no se logra nada. Podemos cobrar, tapar y canjear hasta quedar turneos.
Si los productores de energía siguen haciendo campañas que dicen que todos necesitamos consumir la cantidad de energía que consumimos en el presente vamos a demorar demasiado tiempo en lograr una estabilidad de consumo y quizás ni lo logremos.
Si los comerciales en la tele de parte de los productores de petróleo, carbón y energía nuclear solo hablan de que todos “necesitamos más energía” y no dicen, “vean, por un rato, consumamos menos para que los que producimos energía podemos mejorar nuestra producción y refinar su entrega” no han entendido la urgencia y demuestran negligencia criminal.
Si nos siguen diciendo “tenemos que seguir satisfaciendo nuestro apetito actual” mentira que vamos a poder resolver el problema.
Si los productores de energía no se comprometen en serio en buscar alternativas viables y si no les dice a los consumidores que se dejen de engañar por un rato, no llegaremos a ningún lado porque las presas seguirán deteniéndonos, el estrés de no saber cuando llegaremos nos seguirá enfermando y las ganas de comprar zapatos y adornos para nuestros carros nos seguirá obsesionando. Si se desperdicia energía en producir babosadas que coleccionan polvo en nuestros closets o que destruimos con choques por andar manejando borrachos, desperdiciamos la oportunidad de ser realmente felices. Si se desperdicia energía peleando guerras por la energía perdemos la oportunidad de madurar los beneficios de la globalización haciendo que todos enfoquen sobre las desventajas de dicha unidad.
Si no se reduce, se simplifica, se sacrifica, se ahorra, se valora la abundante energía que necesitamos para transportarnos al futuro, si seguimos usando el carro para llevar a nuestros hijos el kilómetro de distancia a la escuela en lugar de enseñarle a caminar y ser autosuficiente, si seguimos pensando que los ricos son los dichosos porque tienen más cosas y consumen más energía, si no paramos de tontear, no llegaremos al mañana y esa sería la peor pérdida de todas.
e premte, 18 prill 2008
4. Prende tu ciudad
Dice Maryanne Murray Buechner de Time:
Las ciudades pueden ahorrar energía –y dinero– iluminando sus espacios públicos con diodos de emisión luminoso (DEL). El pasado diciembre, la ciudad de Raleigh, en Carolina del Norte, convirtió el parqueo municipal en un zona de pruebas para DEL (ver fotos de antes y después en www.cree.com/LEDcity). Los nuevos enseres blancos y brillantes usan un 40% menos corriente que los bombillos de sodio de alta presión que reemplazaban. Aunque cuestan hasta dos veces más por bombillo, duran hasta cinco años más. El bombillo común se tiene que cambiar cada 18 meses. Otros tipos de DEL ya funcionan en luces de tránsito, vallas (como las del Times Square en Nueva York) y estadios; los aeropuertos están empezando a usarlos en sus pistas. Si tu ciudad sigue quemando dinero de impuestos en alumbramiento anticuado, pregúntale a tu alcalde ¿por qué?
Digo yo:
En Costa Rica el ICE es responsable por el alumbrado público. El ICE somos todos y el tico está muy acostumbrado a decir “es que somos pobres”.
Aquí no hay pobreza, solo ignorancia. Aquí hay energía de sobra. Entre nuestras represas eléctricas y la enorme potencial geotérmica de los volcanes, Costa Rica podría brindarle electricidad a todo Centroamérica y mantener su costo dentro de lo razonable. Pero si sigue arrastrando sus pies bajo el peso de la nómina “tercer mundo” y no surge al desafío real de estar “en vías de desarrollo” aquí seguiremos con esas luces amarillas que gritan como grillos rompiendo el silencio de la noche y desorientando a los verdaderos grillos, a los murciélagos y a todos los animales que los turistas vienen a ver.
Yo crecí en una calle que en ese entonces no tenía ni tendido eléctrico. Las noches eran realmente mágicas, copadas de estrellas y con una tranquilidad celestial. Ahora cuando camino bajo los faroles y escucho su zumbido incesante y veo todo a su alrededor pintado en un amarillo industrial, me pregunto si realmente me hacen sentirme más segura.
Desde que se empezó a extender el alumbrado público a caminitos remotos como el mío, el hampa ha ido más bien en aumento. Ahora los ladrones pueden ver por donde van y aprovechar la sombra para esconderse.
Yo siempre me imaginé un alumbrado publico sensible al movimiento. Que pasado la media noche, cuando ya no hay nadie en la calle que el alumbrado público se prendiera y se apagara según el movimiento en la calle. Así podríamos seguir por donde van los presuntos maleantes. Así los animalitos que cazan de noche no serían desorientado por la evidencia de nuestros miedos. La noche debe ser oscura.
Las ciudades pueden ahorrar energía –y dinero– iluminando sus espacios públicos con diodos de emisión luminoso (DEL). El pasado diciembre, la ciudad de Raleigh, en Carolina del Norte, convirtió el parqueo municipal en un zona de pruebas para DEL (ver fotos de antes y después en www.cree.com/LEDcity). Los nuevos enseres blancos y brillantes usan un 40% menos corriente que los bombillos de sodio de alta presión que reemplazaban. Aunque cuestan hasta dos veces más por bombillo, duran hasta cinco años más. El bombillo común se tiene que cambiar cada 18 meses. Otros tipos de DEL ya funcionan en luces de tránsito, vallas (como las del Times Square en Nueva York) y estadios; los aeropuertos están empezando a usarlos en sus pistas. Si tu ciudad sigue quemando dinero de impuestos en alumbramiento anticuado, pregúntale a tu alcalde ¿por qué?
Digo yo:
En Costa Rica el ICE es responsable por el alumbrado público. El ICE somos todos y el tico está muy acostumbrado a decir “es que somos pobres”.
Aquí no hay pobreza, solo ignorancia. Aquí hay energía de sobra. Entre nuestras represas eléctricas y la enorme potencial geotérmica de los volcanes, Costa Rica podría brindarle electricidad a todo Centroamérica y mantener su costo dentro de lo razonable. Pero si sigue arrastrando sus pies bajo el peso de la nómina “tercer mundo” y no surge al desafío real de estar “en vías de desarrollo” aquí seguiremos con esas luces amarillas que gritan como grillos rompiendo el silencio de la noche y desorientando a los verdaderos grillos, a los murciélagos y a todos los animales que los turistas vienen a ver.
Yo crecí en una calle que en ese entonces no tenía ni tendido eléctrico. Las noches eran realmente mágicas, copadas de estrellas y con una tranquilidad celestial. Ahora cuando camino bajo los faroles y escucho su zumbido incesante y veo todo a su alrededor pintado en un amarillo industrial, me pregunto si realmente me hacen sentirme más segura.
Desde que se empezó a extender el alumbrado público a caminitos remotos como el mío, el hampa ha ido más bien en aumento. Ahora los ladrones pueden ver por donde van y aprovechar la sombra para esconderse.
Yo siempre me imaginé un alumbrado publico sensible al movimiento. Que pasado la media noche, cuando ya no hay nadie en la calle que el alumbrado público se prendiera y se apagara según el movimiento en la calle. Así podríamos seguir por donde van los presuntos maleantes. Así los animalitos que cazan de noche no serían desorientado por la evidencia de nuestros miedos. La noche debe ser oscura.
e enjte, 17 prill 2008
3. Ilumínense reciclando
Dice Maryanne Murray Buechner de Time:
Cambie tus bombillos
La cosa más caliente en el ahorro de energía del hogar es este bombillo compacto fluorescente (BCF), un remolino en vidrio que cabe en los enchufes estándar. Los BCF’s cuestan entre 3 a 5 veces más de lo que cuestan los bombillos normales incandescentes pero solo usan una cuarta parte de corriente y duran muchos años más. Están disponibles donde se vendan bombillos. Muchos empaques no anuncian el producto como BCF (el fabricante GE les dice “ahorradores de energía”) y en algunos casos el remolino esta encajado en cristal esmerilado. El vataje es el indicador: muchos BCFs de 7 voltios se comparan con los de 40 voltios y los de 26 son el equivalente a los de 100 y así sucesivamente. Nada más busque la Estrella de Energía en la etiqueta.
Los BCFs han evolucionado mucho desde que se introdujeron en los años 90 (no parpadean tanto), pero cada bombillo contiene 5mgs de mercurio y no se deben mezclar con otra basura para no envenenar a los rellenos. Estos bombillos son una cosa más que deben ser reciclados.
Los diodos que emite luz, o LEDs no tienen este problema pero requieren cambios leves en el cableado eléctrico. LEDs funcionan muy bien como luces de acento y de tarea, y se pueden comprar como luces de escritorio o de piso. Pero si solo buscas ponerle un bombillo verde a tu lámpara favorito, el BCF es el bombillo indicado.
Yo digo:
Ay carajo, otra cosa que tenemos que reciclar. Es maravilloso pagar menos cada mes en cuentas de electricidad. En serio. Desde que cambié los bombillos de mi casa no paro de gozar cada vez que pago la cuenta de luz. Nunca he sentido el placer de ver una cuenta que baja cada mes en vez de subir. Es sublime!
Pero, esto del reciclaje. COSTA RICA NO RECICLA. Es el país de la “ecología” y tenemos un servicio de recoleta de basura que bordea en lo primitivo. No se separa nada y las poblaciones aledañas de los botaderos están enfermos. Esos vertederos irrigan las aguas subterráneas que salen a los ríos. Los centros de rehabilitación públicos están cerca de los vertederos. Es ASQUEROSO!
Es tan asqueroso y tan vergonzoso que no hay palabras para describirlo. Peor que le vendamos la pomada “ecológica” de nuestra flora y fauna a los millones de turistas que vienen y hacen que el negocio de productos vendidos en empaques indestructibles sea lucrativo.
Si esa vieja peroxidada que anda en 4x4 se ve ridícula, en comparación el viejo ese que se compró el BMW de vidrios polarizados con la plata que ganó haciendo, vendiendo y promoviendo empaques como tetrabrik, cilindros metálicos (para matar insectos o perfumar tu hogar) o botellitas de agua, todos “desechables”, se ve como la enfermedad que mató a los ositos polar, que le rompió los huevos de los pingüinos y se cagó en el himno a la patria.
CRIMINALES IRRESPONSABLES! Son peor que la hampa, que el SIDA y que la piedra de crack todos envueltos en una cajita Happy Meal. ¿ Cómo pueden seguir año tras año vendiendo productos que atentan tan violentamente contra el medio ambiente sin invertir ni un centavo en incentivar el reciclaje y el manejo responsable de esas cajas y envases indestructibles que mercadean como “más saludables” y “mejor para tus hijos”. SINVERGUENZAS!
Y pensar, igual que el desperdicio de la guerra y el consumo que enfrenta EEUU, ustedes pudieron haber usado una décima de los millones que ganaron en ventas de estos productos para crear campañas eficientes de reciclaje de ese material. Ese material que rellena los botaderos, que flota en el mar, que ensucia todo. Bastaba una décima parte en recobrar ese material y convertirlo en material que les daría más dinero. Una fracción de lo que tienen guardado en bancos extranjeros hubiera bastado en habilitar los tarros de basura en parques infantiles y escuelas para enseñarle a los niños a refinar sus hábitos y sentirse orgullosos de la protección que le debemos a este medio ambiente que nos hace tan grandes y dichosos.
¿Quiénes son estos inconscientes que han sabido sobre el reciclaje por años y que han ganado millones promoviendo productos sin reinvertir en recolectar los envases y que han engañado al publico promoviendo productos como desechables sabiendo que en verdad NADA ES DESECHABLE?
La DOS PINOS, la FLORIDA ICE, la BAYER, la JOHNSONS y los que distribuyen esas MALDITAS BOLSITAS PLASTICAS a todas las pulperías del país.
SHAME ON YOU!
Cambie tus bombillos
La cosa más caliente en el ahorro de energía del hogar es este bombillo compacto fluorescente (BCF), un remolino en vidrio que cabe en los enchufes estándar. Los BCF’s cuestan entre 3 a 5 veces más de lo que cuestan los bombillos normales incandescentes pero solo usan una cuarta parte de corriente y duran muchos años más. Están disponibles donde se vendan bombillos. Muchos empaques no anuncian el producto como BCF (el fabricante GE les dice “ahorradores de energía”) y en algunos casos el remolino esta encajado en cristal esmerilado. El vataje es el indicador: muchos BCFs de 7 voltios se comparan con los de 40 voltios y los de 26 son el equivalente a los de 100 y así sucesivamente. Nada más busque la Estrella de Energía en la etiqueta.
Los BCFs han evolucionado mucho desde que se introdujeron en los años 90 (no parpadean tanto), pero cada bombillo contiene 5mgs de mercurio y no se deben mezclar con otra basura para no envenenar a los rellenos. Estos bombillos son una cosa más que deben ser reciclados.
Los diodos que emite luz, o LEDs no tienen este problema pero requieren cambios leves en el cableado eléctrico. LEDs funcionan muy bien como luces de acento y de tarea, y se pueden comprar como luces de escritorio o de piso. Pero si solo buscas ponerle un bombillo verde a tu lámpara favorito, el BCF es el bombillo indicado.
Yo digo:
Ay carajo, otra cosa que tenemos que reciclar. Es maravilloso pagar menos cada mes en cuentas de electricidad. En serio. Desde que cambié los bombillos de mi casa no paro de gozar cada vez que pago la cuenta de luz. Nunca he sentido el placer de ver una cuenta que baja cada mes en vez de subir. Es sublime!
Pero, esto del reciclaje. COSTA RICA NO RECICLA. Es el país de la “ecología” y tenemos un servicio de recoleta de basura que bordea en lo primitivo. No se separa nada y las poblaciones aledañas de los botaderos están enfermos. Esos vertederos irrigan las aguas subterráneas que salen a los ríos. Los centros de rehabilitación públicos están cerca de los vertederos. Es ASQUEROSO!
Es tan asqueroso y tan vergonzoso que no hay palabras para describirlo. Peor que le vendamos la pomada “ecológica” de nuestra flora y fauna a los millones de turistas que vienen y hacen que el negocio de productos vendidos en empaques indestructibles sea lucrativo.
Si esa vieja peroxidada que anda en 4x4 se ve ridícula, en comparación el viejo ese que se compró el BMW de vidrios polarizados con la plata que ganó haciendo, vendiendo y promoviendo empaques como tetrabrik, cilindros metálicos (para matar insectos o perfumar tu hogar) o botellitas de agua, todos “desechables”, se ve como la enfermedad que mató a los ositos polar, que le rompió los huevos de los pingüinos y se cagó en el himno a la patria.
CRIMINALES IRRESPONSABLES! Son peor que la hampa, que el SIDA y que la piedra de crack todos envueltos en una cajita Happy Meal. ¿ Cómo pueden seguir año tras año vendiendo productos que atentan tan violentamente contra el medio ambiente sin invertir ni un centavo en incentivar el reciclaje y el manejo responsable de esas cajas y envases indestructibles que mercadean como “más saludables” y “mejor para tus hijos”. SINVERGUENZAS!
Y pensar, igual que el desperdicio de la guerra y el consumo que enfrenta EEUU, ustedes pudieron haber usado una décima de los millones que ganaron en ventas de estos productos para crear campañas eficientes de reciclaje de ese material. Ese material que rellena los botaderos, que flota en el mar, que ensucia todo. Bastaba una décima parte en recobrar ese material y convertirlo en material que les daría más dinero. Una fracción de lo que tienen guardado en bancos extranjeros hubiera bastado en habilitar los tarros de basura en parques infantiles y escuelas para enseñarle a los niños a refinar sus hábitos y sentirse orgullosos de la protección que le debemos a este medio ambiente que nos hace tan grandes y dichosos.
¿Quiénes son estos inconscientes que han sabido sobre el reciclaje por años y que han ganado millones promoviendo productos sin reinvertir en recolectar los envases y que han engañado al publico promoviendo productos como desechables sabiendo que en verdad NADA ES DESECHABLE?
La DOS PINOS, la FLORIDA ICE, la BAYER, la JOHNSONS y los que distribuyen esas MALDITAS BOLSITAS PLASTICAS a todas las pulperías del país.
SHAME ON YOU!
e mërkurë, 16 prill 2008
2. Casa limpia mente limpia
Dice Laura Locke de Time:
Consiga planos de una casa verde.
Reducir tu impacto sobre la tierra no es meramente asunto de lo que conduces pero también de la casa en que vives. La energía residencial suma un 16% de las emisiones de gases invernaderos. Si estas pensando verde a partir del anteproyecto, hay técnicas pragmáticas de baja tecnología que maximizarían la eficiencia de tu hogar. La instalación de esos sistemas desde un principio es más barato que instalarlos después. “Hacer cosas sencillas puede reducir los costos energéticos en un 40%” dice Oru Bose, un arquitecto de diseño sostenible en Santa Fe, Nuevo México. Por ejemplo, controlar el calor y las fugas de aire y humedad sellando las ventanas y puertas. Aislando el garaje, el ático y el sótano con materiales naturales, no tóxicos como tela de mezclilla reciclada. Proteger a las ventanas de los rayos solares con techos más salidos y con vidrio doble, Enfatizar la ventilación cruzada. “No necesitas tener soluciones del siglo 24 para resolver problemas del siglo 18,” dice Bose. A seguir, considerar fuentes de energía renovables como sistemas de electricidad solar, turbinas de viento y bombas de calor geotérmico para energizar a tu hogar. Cuando estas listo para ponerte creativo, www.greenhomeguide.com te puede ayudar a encontrar pisos de bambú, azulejos de corcho y mostradores de papel reciclado.
Yo digo:
Nunca es tarde para motivar la construcción sostenible. Que lástima que no iniciaron la campaña de iniciativa hace años cuando los gringos empezaron a construir los millones de enormes casas de lujo, a bajo costo, con alfombras que requieren aspiradoras, aire acondicionado y lavaplatos que requiere megavatios de electricidad, ventanas diminutas que atrapan y calientan el aire y enormes jardines de grama que requieren mucho agua y maquinaria para mantenerlos en orden.
Bien por los que si construyen por primera vez que puedan seguir estas instrucciones. Mal por los miles que ya compraron esas McCasas de lujo y que de pronto se dieron cuenta que no tienen ni plata para pagar por ellas y se les acabo el crédito.
Pero construir casa nueva le habla al síndrome de consumo que quisiéramos evitar. Al mudarse a otros suburbios los gringos abandonan los barrios donde crecieron, los edificios se derrumban por negligencia y abandono, los piedreros y el hampa se apodera y pobres de los parientes que no tuvieron la suerte para salirse de ahí.
Los gringos deben entender que el sueño de vivir Orange County no existe más que como una fabricación de la televisión que quiere convencernos que nuestros raíces son demasiados humildes. Como la cirugía plástica que no te va a convertir nunca en una persona realmente más deseable, pasarse a una casa en una residencial exclusiva no te va a mejorar la calidad de vida.
Pero lo que si te va a mejorar la calidad de vida y lo que te hará sentirte más bella haciendo que tu belleza interior te salga por los poros más que un masaje exfoliante, es APRENDER A LIMPIAR TU PROPIA CASA. Tomarse un día a la semana sin otro compromiso para barrer, desempolvar, ordenar, refregar y ojalá enseñarle a tus hijos a hacer lo mismo.
Hay gente en la high-class latinoamericano que tampoco limpian sus propias casas, y son lo más high de lo ridículo. La verdad es que si no saben limpiar y cuidar sus gigantes casas, no merecen vivir en ellas. Linda la que le paga a la china por limpiar por ella, pero bastante pendeja también. Esa china tarde o temprano le va a robar, provocar alguna situación desagradable o sentir resentimiento. ¿Es parte de una tradición y cultura mantener una clase social que se dedique a limpiar casas? Quizás. Pero es una tradición guevona, que no sirve y no tiene nada de ecológico. Las casas más pequeñas en las que las personas que cohabitan aprenden a respetarse y mantener limpios a los espacios compartidos –eso es lógico y ecológico.
Consiga planos de una casa verde.
Reducir tu impacto sobre la tierra no es meramente asunto de lo que conduces pero también de la casa en que vives. La energía residencial suma un 16% de las emisiones de gases invernaderos. Si estas pensando verde a partir del anteproyecto, hay técnicas pragmáticas de baja tecnología que maximizarían la eficiencia de tu hogar. La instalación de esos sistemas desde un principio es más barato que instalarlos después. “Hacer cosas sencillas puede reducir los costos energéticos en un 40%” dice Oru Bose, un arquitecto de diseño sostenible en Santa Fe, Nuevo México. Por ejemplo, controlar el calor y las fugas de aire y humedad sellando las ventanas y puertas. Aislando el garaje, el ático y el sótano con materiales naturales, no tóxicos como tela de mezclilla reciclada. Proteger a las ventanas de los rayos solares con techos más salidos y con vidrio doble, Enfatizar la ventilación cruzada. “No necesitas tener soluciones del siglo 24 para resolver problemas del siglo 18,” dice Bose. A seguir, considerar fuentes de energía renovables como sistemas de electricidad solar, turbinas de viento y bombas de calor geotérmico para energizar a tu hogar. Cuando estas listo para ponerte creativo, www.greenhomeguide.com te puede ayudar a encontrar pisos de bambú, azulejos de corcho y mostradores de papel reciclado.
Yo digo:
Nunca es tarde para motivar la construcción sostenible. Que lástima que no iniciaron la campaña de iniciativa hace años cuando los gringos empezaron a construir los millones de enormes casas de lujo, a bajo costo, con alfombras que requieren aspiradoras, aire acondicionado y lavaplatos que requiere megavatios de electricidad, ventanas diminutas que atrapan y calientan el aire y enormes jardines de grama que requieren mucho agua y maquinaria para mantenerlos en orden.
Bien por los que si construyen por primera vez que puedan seguir estas instrucciones. Mal por los miles que ya compraron esas McCasas de lujo y que de pronto se dieron cuenta que no tienen ni plata para pagar por ellas y se les acabo el crédito.
Pero construir casa nueva le habla al síndrome de consumo que quisiéramos evitar. Al mudarse a otros suburbios los gringos abandonan los barrios donde crecieron, los edificios se derrumban por negligencia y abandono, los piedreros y el hampa se apodera y pobres de los parientes que no tuvieron la suerte para salirse de ahí.
Los gringos deben entender que el sueño de vivir Orange County no existe más que como una fabricación de la televisión que quiere convencernos que nuestros raíces son demasiados humildes. Como la cirugía plástica que no te va a convertir nunca en una persona realmente más deseable, pasarse a una casa en una residencial exclusiva no te va a mejorar la calidad de vida.
Pero lo que si te va a mejorar la calidad de vida y lo que te hará sentirte más bella haciendo que tu belleza interior te salga por los poros más que un masaje exfoliante, es APRENDER A LIMPIAR TU PROPIA CASA. Tomarse un día a la semana sin otro compromiso para barrer, desempolvar, ordenar, refregar y ojalá enseñarle a tus hijos a hacer lo mismo.
Hay gente en la high-class latinoamericano que tampoco limpian sus propias casas, y son lo más high de lo ridículo. La verdad es que si no saben limpiar y cuidar sus gigantes casas, no merecen vivir en ellas. Linda la que le paga a la china por limpiar por ella, pero bastante pendeja también. Esa china tarde o temprano le va a robar, provocar alguna situación desagradable o sentir resentimiento. ¿Es parte de una tradición y cultura mantener una clase social que se dedique a limpiar casas? Quizás. Pero es una tradición guevona, que no sirve y no tiene nada de ecológico. Las casas más pequeñas en las que las personas que cohabitan aprenden a respetarse y mantener limpios a los espacios compartidos –eso es lógico y ecológico.
e martë, 15 prill 2008
1. Comida o Combustible
Alice Park de Time dice:
¿La tusa es mejor que el maíz para producir energía? El etanol es la energía alternativa que podría destetar a los EEUU del costoso petróleo y a su vez podría prevenir la emisión de millones de toneladas de carbono. El Departamento de Energía ha doblado su compromiso del 2005 para financiar la investigación de biocombustibles –cualquier fuente de combustible no hecho en base al petróleo, incluyendo la soya, algunas especies de zacates silvestres, basura municipal y aceite de cocina usada. Hoy en día 11 mil millones de celemines de maíz se designan al etanol y la mayoría de los carros nuevos pueden funcionar con E10 (10% etanol y 90% gasolina).
Pero este combustible se torna menos amigable con el pasar del tiempo. Los 114 plantas de etanol en EEUU usan gas y, si, carbón, para hacer andar a su procesadores. Y el etanol se tiene que transportar en camiones. La tubería que actualmente transporta la gasolina no es una opción pues el etanol es corrosivo al hierro. Y ni hablar de las economías. Los productores dependen de subsidios federales y la creciente demanda del maíz como combustible significa que su precio para fines alimenticios también va en aumento.
Es por eso que los investigadores están buscando más alternativas, preferiblemente aquellas que no usen cosechas de alimento ni incluyen una deducción fiscal de medio dólar por galón. Los desechos municipales, la pulpa de madera, los cereales de sobra y las hojas de mazorca son todos bastante atractivos; producen algo llamado etanol celuloso, lo que contiene más energía que el maíz. Pero es más difícil derivarlo, así que por el momento es más caro producirlo que el etanol hecho del maíz.
Sin embargo, investigadores en muchas plantas están desarrollando mezclas de enzimas y métodos de calentamiento de hacer más económico el proceso. No hay como el apuro para aprovechar los desechos.
Yo digo:
¿Quitarle comida a los hambrientos para hacer andar a los motores de carros?
I DON’T THINK SO.
Hay que preguntarse, y ser realmente honestos con unas cuantas verdades.
Cuantas personas necesitan comer?
Todos.
Cuantas personas necesitan andar en carros?
Cuantos andan porque les da pereza tomar un bus o caminar unas cuadras?
Cuantos lo hacen porque le tienen miedo a los maleantes que según los medios de comunicación nos tienen viviendo bajo la ley del hampa?
Acaso no asaltan más a la gente que anda en carro que los que andamos a pie?
Acaso no es peor y más violento perder un carro entero que una cartera en la calle?
O es que no tenemos la paciencia para esperar a un bus?
Como costarricense siempre me ha dado risa lo reacio que son las personas adineradas con el transporte público. Existen personas en Costa Rica, país de la ecología, que, aunque me de mucha vergüenza admitirlo, no se han subido nunca a un bus! Y que para colmo sienten orgullo de no conocer lo que es el transporte público. Fresitas guevones. Que se mueran de aburrimiento, me da lo mismo, pero que no nos maten a los demás por no adoptarse a los 51 puntos.
Otra verdad es que los carros que manejan, con todo y full extras son, han sido por mucho tiempo no símbolos de estatus, si no de esclavitud a la tiranía de los Bush, los hijueputas Emiratos y Hugo Chavez. Ellos son los que manejan más dinero que Dios porque ustedes son incapaces de tomar un bus o caminar las saludables distancias urbanas.
Y atentas esas mujeres rubias de botella que rajan con tremendos cuatro por cuatro mientras hablan por su celular, perdóname, pero se ven estúpidas. En serio, no se ven bien, porque sabemos que no van a ninguna parte importante, y por más que hablan al celular, todos sabemos que lo único que hacen es hincharle las pelotas a alguien. Chicas, entiendan, les tenemos PENA, y no envidia.
Otra verdad, con respecto al uso del carro es que hace años, cuando la Daimler-Chrysler estaba inventando los modelos comerciales para vender en masa primero a los gringos y después al resto del mundo tenían tres modelos. El primero, él que preferimos por la abundancia del petróleo y porque todavía no peligrábamos de congestionarnos era el modelo de combustión interna. Era un modelo sencillo, con una mecánica que la podía entender y arreglar cualquier orangután. Ése modelo se adoptó y hoy nos estamos arrepintiendo. El segundo, era el limón. Era un carro que quemaba etanol. Pero ese modelo se descartó porque el proceso de derivar el combustible de las plantas era complicado y no tenía sentido económico.
Porque se esta promoviendo entonces el modelo limón hoy? Porque hay gente que se enriquecería de ello. Bush lo apoya un cien por cien porque seguiría derivando ganancia de la producción del etanol. Oscar Arias lo defiende y lo promueve porque sería bonito usar la caña para ganar más plata del que ya tiene. Porque de la caña se hace el guaro y los borrachos se compran cualquier cuento. Pero es un modelo totalmente ineficiente. Es un proceso que le quita comida a las masas y se la echa a los tanques de los selectos, y los selectos se compran el cuento de la hampa, pero los asaltantes no son más que personas desesperadas que no tienen otro recurso que la violencia para darle de comer a sus hijos. El etanol es casi igual de contaminante y sigue siendo fuente de destrucción al medio ambiente pues esta quemando material y emitiendo el residuo al aire que todos necesitamos para respirar.
El tercer modelo era eléctrico. De la encuesta que se hizo para determinar cual modelo saldría al mercado fue interesante que todas, el 100% de las mujeres que probaron y estudiaron los tres modelos, prefirieron el modelo eléctrico. Andaba rápido, silencioso, tenía un manejo sedoso y placentero, equilibrado y seguro. Su comercialización hubiera significado una mejor construcción y mantenimiento más eficaz de las calles. Pero como había petróleo y los hombres querían hacerlo a su manera, rápido y forzoso, bueno, hoy las presas en todo el mundo amenazan la salud mental de todos y mandamos a miles de soldados a morir y a matar a millones más para que algunos hombres puedan seguir ganando platita del recurso petrolífero.
No, el etanol no es la solución.
Y si no me creen, confíen en la fuente de información más respetable del mundo:
http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20602099&sid=anmEvzMVw3eA&refer=energy
http://www.telegraph.co.uk/money/main.jhtml?xml=/money/2008/04/14/ccview114.xml
¿La tusa es mejor que el maíz para producir energía? El etanol es la energía alternativa que podría destetar a los EEUU del costoso petróleo y a su vez podría prevenir la emisión de millones de toneladas de carbono. El Departamento de Energía ha doblado su compromiso del 2005 para financiar la investigación de biocombustibles –cualquier fuente de combustible no hecho en base al petróleo, incluyendo la soya, algunas especies de zacates silvestres, basura municipal y aceite de cocina usada. Hoy en día 11 mil millones de celemines de maíz se designan al etanol y la mayoría de los carros nuevos pueden funcionar con E10 (10% etanol y 90% gasolina).
Pero este combustible se torna menos amigable con el pasar del tiempo. Los 114 plantas de etanol en EEUU usan gas y, si, carbón, para hacer andar a su procesadores. Y el etanol se tiene que transportar en camiones. La tubería que actualmente transporta la gasolina no es una opción pues el etanol es corrosivo al hierro. Y ni hablar de las economías. Los productores dependen de subsidios federales y la creciente demanda del maíz como combustible significa que su precio para fines alimenticios también va en aumento.
Es por eso que los investigadores están buscando más alternativas, preferiblemente aquellas que no usen cosechas de alimento ni incluyen una deducción fiscal de medio dólar por galón. Los desechos municipales, la pulpa de madera, los cereales de sobra y las hojas de mazorca son todos bastante atractivos; producen algo llamado etanol celuloso, lo que contiene más energía que el maíz. Pero es más difícil derivarlo, así que por el momento es más caro producirlo que el etanol hecho del maíz.
Sin embargo, investigadores en muchas plantas están desarrollando mezclas de enzimas y métodos de calentamiento de hacer más económico el proceso. No hay como el apuro para aprovechar los desechos.
Yo digo:
¿Quitarle comida a los hambrientos para hacer andar a los motores de carros?
I DON’T THINK SO.
Hay que preguntarse, y ser realmente honestos con unas cuantas verdades.
Cuantas personas necesitan comer?
Todos.
Cuantas personas necesitan andar en carros?
Cuantos andan porque les da pereza tomar un bus o caminar unas cuadras?
Cuantos lo hacen porque le tienen miedo a los maleantes que según los medios de comunicación nos tienen viviendo bajo la ley del hampa?
Acaso no asaltan más a la gente que anda en carro que los que andamos a pie?
Acaso no es peor y más violento perder un carro entero que una cartera en la calle?
O es que no tenemos la paciencia para esperar a un bus?
Como costarricense siempre me ha dado risa lo reacio que son las personas adineradas con el transporte público. Existen personas en Costa Rica, país de la ecología, que, aunque me de mucha vergüenza admitirlo, no se han subido nunca a un bus! Y que para colmo sienten orgullo de no conocer lo que es el transporte público. Fresitas guevones. Que se mueran de aburrimiento, me da lo mismo, pero que no nos maten a los demás por no adoptarse a los 51 puntos.
Otra verdad es que los carros que manejan, con todo y full extras son, han sido por mucho tiempo no símbolos de estatus, si no de esclavitud a la tiranía de los Bush, los hijueputas Emiratos y Hugo Chavez. Ellos son los que manejan más dinero que Dios porque ustedes son incapaces de tomar un bus o caminar las saludables distancias urbanas.
Y atentas esas mujeres rubias de botella que rajan con tremendos cuatro por cuatro mientras hablan por su celular, perdóname, pero se ven estúpidas. En serio, no se ven bien, porque sabemos que no van a ninguna parte importante, y por más que hablan al celular, todos sabemos que lo único que hacen es hincharle las pelotas a alguien. Chicas, entiendan, les tenemos PENA, y no envidia.
Otra verdad, con respecto al uso del carro es que hace años, cuando la Daimler-Chrysler estaba inventando los modelos comerciales para vender en masa primero a los gringos y después al resto del mundo tenían tres modelos. El primero, él que preferimos por la abundancia del petróleo y porque todavía no peligrábamos de congestionarnos era el modelo de combustión interna. Era un modelo sencillo, con una mecánica que la podía entender y arreglar cualquier orangután. Ése modelo se adoptó y hoy nos estamos arrepintiendo. El segundo, era el limón. Era un carro que quemaba etanol. Pero ese modelo se descartó porque el proceso de derivar el combustible de las plantas era complicado y no tenía sentido económico.
Porque se esta promoviendo entonces el modelo limón hoy? Porque hay gente que se enriquecería de ello. Bush lo apoya un cien por cien porque seguiría derivando ganancia de la producción del etanol. Oscar Arias lo defiende y lo promueve porque sería bonito usar la caña para ganar más plata del que ya tiene. Porque de la caña se hace el guaro y los borrachos se compran cualquier cuento. Pero es un modelo totalmente ineficiente. Es un proceso que le quita comida a las masas y se la echa a los tanques de los selectos, y los selectos se compran el cuento de la hampa, pero los asaltantes no son más que personas desesperadas que no tienen otro recurso que la violencia para darle de comer a sus hijos. El etanol es casi igual de contaminante y sigue siendo fuente de destrucción al medio ambiente pues esta quemando material y emitiendo el residuo al aire que todos necesitamos para respirar.
El tercer modelo era eléctrico. De la encuesta que se hizo para determinar cual modelo saldría al mercado fue interesante que todas, el 100% de las mujeres que probaron y estudiaron los tres modelos, prefirieron el modelo eléctrico. Andaba rápido, silencioso, tenía un manejo sedoso y placentero, equilibrado y seguro. Su comercialización hubiera significado una mejor construcción y mantenimiento más eficaz de las calles. Pero como había petróleo y los hombres querían hacerlo a su manera, rápido y forzoso, bueno, hoy las presas en todo el mundo amenazan la salud mental de todos y mandamos a miles de soldados a morir y a matar a millones más para que algunos hombres puedan seguir ganando platita del recurso petrolífero.
No, el etanol no es la solución.
Y si no me creen, confíen en la fuente de información más respetable del mundo:
http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20602099&sid=anmEvzMVw3eA&refer=energy
http://www.telegraph.co.uk/money/main.jhtml?xml=/money/2008/04/14/ccview114.xml
algo que hacer mientras me muero de hambre
En los siguientes 52 días examinaré punto por punto las sugerencias entregadas por Time Magazine para combatir el calentamiento global.
No estoy de acuerdo con todos estos puntos y usaré este espacio para opinar a favor o en contra, describir la ironía de su historia y referir al lector a otras fuentes de información sobre cada solución en la lista.
La verdad, no estoy de acuerdo con muchas de estas soluciones porque todos requieren más consumo y nuestro GRAN problema, el dilema principal que tiene al mundo en el apuro actual, es que todo lo tratamos de solucionar con el consumo.
El consumo nos consume.
Quien tiene a China tan fuera de control? Tu lo tienes así. Tu apetito por cositas estúpidas, regalitos que se usan una vez, tonteras innecesarias, cachivaches ridículos que amasamos, guardamos y eventualmente botamos y que nunca nos hacen tan felices como una rica conversación compartida, cara a cara con amigos, familia o amantes, y que en lugar de facilitarnos la vida nos distraen de la oportunidad de tener esas conversaciones.
Nuestros economistas apuntan a una recesión y los medios de comunicación le colocan la música de suspenso. Pero una recesión no es más que una disminución de actividad, un reajuste de productividad y una feliz oportunidad de reasesorar el futuro en base a lo que hemos aprendido en el pasado.
La pregunta es, podemos consumir menos y sentirnos bien en el proceso?
La respuesta es “si” y sin más rodeos, los 51 puntos que lo demuestran.
No estoy de acuerdo con todos estos puntos y usaré este espacio para opinar a favor o en contra, describir la ironía de su historia y referir al lector a otras fuentes de información sobre cada solución en la lista.
La verdad, no estoy de acuerdo con muchas de estas soluciones porque todos requieren más consumo y nuestro GRAN problema, el dilema principal que tiene al mundo en el apuro actual, es que todo lo tratamos de solucionar con el consumo.
El consumo nos consume.
Quien tiene a China tan fuera de control? Tu lo tienes así. Tu apetito por cositas estúpidas, regalitos que se usan una vez, tonteras innecesarias, cachivaches ridículos que amasamos, guardamos y eventualmente botamos y que nunca nos hacen tan felices como una rica conversación compartida, cara a cara con amigos, familia o amantes, y que en lugar de facilitarnos la vida nos distraen de la oportunidad de tener esas conversaciones.
Nuestros economistas apuntan a una recesión y los medios de comunicación le colocan la música de suspenso. Pero una recesión no es más que una disminución de actividad, un reajuste de productividad y una feliz oportunidad de reasesorar el futuro en base a lo que hemos aprendido en el pasado.
La pregunta es, podemos consumir menos y sentirnos bien en el proceso?
La respuesta es “si” y sin más rodeos, los 51 puntos que lo demuestran.
e enjte, 10 prill 2008
Ring-ring. Whadup
The 3am question in American politics can be settled once and for all with another question. If you consider the USA the land of opportunity, of equality and justice for all, if you consider it the melting pot of the worlds finest minds, talents, dreams and ambitions, if you extract the essence, the excitement of what it means to truly be free from the crazy, white, Puritanism that has prevailed in the last 8 years, and wonder, who would be the best person to answer that goddam phone when a terrorist calls, wouldn’t it be best to wonder who the threat would prefer to talk to? I mean, for security’s sake, wouldn’t it be better to know who the terrorist would rather talk to? Would it be a woman? Not if she’s not wearing a veil and fancies herself the rebirth of the 90's when the economy also gave birth to the worst kind of female, the celebutant. Would it be another white guy with a temper big enough to call his wife a c--t and the cancer on his face to prove it? Or would it be someone with a similar skin colour? Who knows Muslim culture from having lived it in his childhood? Would it still be proper to call the Western world the Great Satan if it’s most powerful leader’s name is actually the most sacred of Muslim names “Husein”? Who would the world rather be on the receiving end of that 3am phone call? America’s mighty choice IS the beginning of a new era, dial away!
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