Si fueras a heredar la última finca sobre la tierra, la venderías por toda la plata del mundo? Si la tuviste que pensar, estais mal. Significa que la plata se apoderó de tu alma y te tiene esclavizado. Estás sujeto, sometido, a la noción que en un trueque entre algo real e importante y algo cuyo valor es tan efímero como un polvo con una puta, te sería ventajoso el poder fingido de lo fácil sobre la calidad y la generosidad de la tierra que abunda incondicionalmente.
Hoy se caen los mercados, again.
Y me siento vindictiva. Por apostar dinero en empresas y valores manejados por la codicia corporativa, por jugarte tu dinero en hacer más dinero, no lo invertiste en la vida alrededor tuyo. Por creerte parte del impulso a la economía del futuro no mejoraste la economía de los que te rodean en el presente. Por tener la televisión prendida para ver como crecían tus números no fuiste a la calle a conversar con un vecino, un vecino que quizás tenía una super idea para la industria y el comercio local, que de tener la plata para hacerlo al tiempo hubiera mejorado la calidad de vida de todo el barrio, barrio que en el momento en que perdiste todo te hubiera apoyado con lo necesario y la sonrisa tranquilizadora.
No, agarraste lo que tenías y lo metiste en bancos que cobran crédito por los préstamos hacia la vivienda, hacia la educación, que hacen campañas de publicidad millonarias con modelos de dientes falsos que te hacen pensar que la única familia que merece estar en los avisos y por lo tanto en la vida, son las familias nucleares que viven en casas de dos pisos, recién pintados y que por eso, y solo por eso, pueden ser “tranquilos”.
Culpan a Obama, los muy desgraciados. Racistas asquerosos. Su mercado de “valores” basados en promesas para perpetuar su poder, arraigadas en palabrerías y conjuras legales inventadas e implementadas en tiempos cuando había menos de un tercio de población sobre la tierra y nadie sabía ubicar ni a Africa en el mapa. Pecar de cobrar crédito parecía inocuo si se tenía que construir el siglo xx. Pero ya entramos en el siguiente siglo y los que están prestando con intereses padecen de cancer, obesidad y vienen por ellos los movimiento juveniles que están hartos.
En su segundo mandato creo que Obama va ser bien mulato para todo, todo el tiempo. En su primer mandato creo que pensó que podía cambiar al gorila blanco, perdonándolo, dándole una oportunidad de redimirse, pero el único lugar que le corresponde estar al blanco opresor es enterrado con sus armas. Que se caiga la bolsa de valores en todo el mundo más bien lo favorece, así, sin “nada” los hombres de todos los colores pueden arremangarse, ensuciarse y reconstruir sus pueblos sin la ilusión de la riqueza fácil.
Va al caso en todos lados revisar las constituciones nacionales y las leyes que dirigen nuestras economías. Si están escritas de tal manera que la madre promedio no puede inculcarle sus valores a sus hijos, se tienen que volver a escribir. La tierra nos perdona, nos aguanta y nos da todo lo que necesitamos y deseamos, si dejamos de pensar que la controlamos con precios en dinero y amenazas de muerte.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada